
«¡Oh, Señor mío! Abre mi corazón»: un hermoso du‘a para pedir facilidad
Hay momentos en la vida en los que tenemos que enfrentarnos a algo difícil: una conversación importante, un examen, una nueva responsabilidad o una situación que nos causa nervios.
En esos momentos, podemos recordar un hermoso du‘a que aparece en el Corán: el du‘a que hizo el profeta Moisés (Musa), la paz sea con él, cuando Allah le ordenó acudir ante el Faraón.
El du‘a de Moisés en el Corán
Allah dice en la sura Taha:
﴿رَبِّ اشْرَحْ لِي صَدْرِي وَيَسِّرْ لِي أَمْرِي وَاحْلُلْ عُقْدَةً مِنْ لِسَانِي يَفْقَهُوا قَوْلِي﴾
Según la traducción de Muhammad Isa García:
«¡Oh, Señor mío! Abre mi corazón [y dame valor], facilita mi misión, suelta el nudo que hay en mi lengua para que comprendan mis palabras».
(Corán 20:25-28)
Son palabras muy breves, pero contienen una petición profunda: que Allah dé tranquilidad al corazón, facilite la tarea y ayude a la persona a expresarse de manera clara.
¿Cuándo dijo Moisés este du‘a?
Moisés dijo estas palabras después de que Allah le ordenara:
«Ve ante el Faraón, pues se ha extralimitado».
(Corán 20:24)
La misión no era sencilla. Moisés debía presentarse ante el Faraón y transmitirle el mensaje de Allah.
Ante una responsabilidad tan grande, Moisés no confió únicamente en sus propias capacidades. Se dirigió a Allah y le pidió ayuda.
Primero pidió que Allah le abriera el corazón y le diera valor. Después pidió que facilitara su misión y que le ayudara a hablar de manera que los demás pudieran comprender sus palabras.
¿Qué significa «Abre mi corazón»?
Cuando Moisés dijo:
«¡Oh, Señor mío! Abre mi corazón [y dame valor]»,
estaba pidiendo a Allah tranquilidad, fortaleza y capacidad para afrontar la tarea que tenía delante.
A veces podemos tener miedo de una situación antes de comenzar. El corazón puede sentirse preocupado y la mente puede llenarse de dudas.
Este du‘a nos recuerda que podemos acudir a Allah y pedirle tranquilidad y fortaleza antes de dar el siguiente paso.
«Facilita mi misión»
Moisés continuó diciendo:
«facilita mi misión».
Es una petición sencilla, pero muy importante.
Podemos prepararnos, estudiar, trabajar y hacer todo lo que esté a nuestro alcance, pero seguimos necesitando la ayuda y el permiso de Allah.
Por eso, pedirle a Allah que facilite nuestros asuntos es una forma de reconocer nuestra necesidad de Él.
«Para que comprendan mis palabras»
Moisés también pidió:
«suelta el nudo que hay en mi lengua para que comprendan mis palabras».
Aquí encontramos una enseñanza muy bonita: no se trata solamente de hablar, sino de ser comprendidos.
Cuando tenemos que explicar algo importante, enseñar, hablar delante de otras personas o mantener una conversación difícil, podemos pedir a Allah que nos ayude a expresarnos con claridad.
¿Cuándo podemos decir este du‘a?
No existe un momento específico establecido en el que debamos decir este du‘a.
Podemos utilizarlo como una súplica a Allah cuando necesitemos Su ayuda y facilidad, por ejemplo:
• antes de una presentación o una clase;
• antes de un examen;
• cuando tengamos una conversación importante;
• al comenzar un nuevo proyecto;
• cuando nos sintamos nerviosos ante una responsabilidad;
• cuando necesitemos expresarnos con claridad;
• cuando enfrentemos una situación que nos parezca difícil.
Lo importante es comprender el significado y acudir a Allah con sinceridad.
Una lección para nuestra vida
Lo hermoso de este du‘a es que Moisés no pidió solamente que la situación fuera fácil. Pidió primero que su corazón estuviera preparado, que su misión fuera facilitada y que pudiera comunicar su mensaje claramente.
Esto nos enseña algo muy práctico: cuando tenemos delante una tarea difícil, podemos combinar la súplica con el esfuerzo.Nos preparamos, hacemos lo que podemos y después ponemos nuestra confianza en Allah.
Un du‘a para recordar
Cuando tengas delante una situación que te preocupe, puedes recordar las palabras de Moisés:
«¡Oh, Señor mío! Abre mi corazón [y dame valor], facilita mi misión, suelta el nudo que hay en mi lengua para que comprendan mis palabras».
Unas pocas palabras del Corán que nos recuerdan que, incluso ante una gran responsabilidad, podemos pedirle a Allah tranquilidad, facilidad y ayuda.



